Viabilidad financiera: Previsión de tesorería

Como comentábamos en publicaciones anteriores, uno de los pasos fundamentales antes de emprender un proyecto, es saber si tu idea es viable económicamente. ¿Cómo se calcula la viabilidad financiera?

En este artículo os hablaremos de la previsión de tesorería, que es el primer escalón para llegar al final de un plan de viabilidad financiera ya que lo primero y más importante es saber con cuánto dinero contamos desde el principio. Para ello deberás calcular los fondos necesarios para poner en marcha el negocio, las aportaciones de capital propio y de terceros y a raíz de ahí desarrollar la previsión de tesorería.

Desarrollo de la previsión de tesorería:

Consiste en considerar  proyecciones, cálculos, y así tener un estimado del comportamiento financiero antes del cierre del mes, trimestre o año.

Para realizarla debemos realizar los siguientes pasos:

1º Identificar los ingresos

Como la previsión consiste en prever los ingresos y pagos, entonces debemos entender cómo se identifican los ingresos. Podría sonar sencillo, sin embargo una buena previsión de tesorería para nuestra empresa amerita de un control detallado, y en este sentido los ingresos han de clasificarse.

La clasificación de los ingresos es la siguiente:

  • Ingresos extraordinarios:

Al montar una empresa, lo normal es aportar una cantidad para financiar la compra de inmovilizado, los gastos iniciales y los primeros meses de actividad (que suelen ser deficitarios). Por lo general, los negocios suelen empezar con dinero procedente de capital propio y crédito.

Esta aportación se suele registrar en el primer mes de actividad, pero también es posible anticipar otras aportaciones a lo largo del tiempo, dependiendo de lo que se haya acordado con los socios y las entidades de crédito.

A medida que pase el tiempo también se pueden cobrar cantidades excepcionales como premios, subvenciones y similares.

  • Ingresos recurrentes

Son los cobros que proceden de la explotación del negocio. Normalmente, se trata de la facturación de la empresa. Para saber cuándo se van a hacer realidad esos cobros, hay que disponer de informaciones:

  • Las ventas estimadas mes a mes. Este dato procede de las cuentas de explotación previsionales que se han hecho, y que toman en cuenta un crecimiento progresivo del negocio, además de los factores de estacionalidad. Hay que ser conscientes, además, que lo que vamos a cobrar no solo es la base imponible, sino también el IVA correspondiente, si nuestra actividad está sujeta a IVA (como la mayoría).
  • Las condiciones de cobro. En algunos negocios, todos los cobros se hacen al contado, como es el caso de una tienda, un restaurante o un supermercado. En otros, especialmente aquellos que trabajan con otras empresas, se acuerdan plazos de pago, por ejemplo de quince días, un mes, o hasta dos meses. Y cuando se vende a crédito, hay que tomar en cuenta que quizás una parte significativa de los clientes se retrasen unos días en sus pagos, aumentando el plazo real de cobro.

2º Identificar los pagos

Esta parte suele ser más tediosa que la de los ingresos, esto se debe a que los ingresos suelen surgir desde un mismo renglón, como la facturación, en cambio los pagos se dan desde distintas condiciones y debido a diferentes fuentes o razones. Sin embargo la clasificación general es la misma de la de la identificación de los ingresos:

  • Pagos extraordinarios
  • Pagos recurrentes

La inversión en el inmobiliario para comenzar el negocio es un pago extraordinario, pues se debe a un evento específico que se da una sola vez y en el mayor de los casos se da más de una pero debido a necesidades extraordinarias. Dentro de los pagos extraordinarios podría incluirse la inversión en un tipo de servicio que es necesario para iniciar el funcionamiento de la empresa o una nueva etapa. Por ejemplo un cableado de un área anexada al espacio habitual de la empresa.

Dentro de los pagos recurrentes se puede establecer una clasificación más específica, como algunas de las que os dejamos a continuación (pero no las únicas):

  • Gastos generales
  • Inversión o compra de mercancía
  • Cotización de seguro social
  • Honorario de los empleados
  • Diferentes tipos de impuestos
  • Intereses y/o devolución del principal del crédito

3º Tener en cuenta los factores que más influyen en la tesorería

Los factores que influyen en la tesorería deben determinarse para así manejar todas las variables y alterarlas para lograr mejores resultados. Dentro de estos factores se tomarán en cuenta los resultados de la empresa mes a mes, intentando llevarla a generar más ingresos que gastos. También las condiciones de cobro y de pago, así como el nivel de existencia.

Tomando en cuenta estos 3 pasos, podrás hacer una previsión de tesorería para tu empresa. Además, recomendamos para una mejor previsión que implementes un software ERP que te dará mayor eficacia.

De lo que hemos detallado antes, vemos que los factores que más impactan la tesorería son:

  • Los resultados de la empresa (ser capaz de tener más ingresos que gastos).
  • Las condiciones de cobro: cuanto más tarde cobremos, peor para nuestra tesorería.
  • Las condiciones de pago: cuanto más tarde paguemos a nuestros proveedores, mejor para nuestra tesorería.
  • El nivel de stock: a mayores existencias, peor situación de tesorería.

 

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