#7 Curso de Finanzas: Decisiones recurrentes de un empresario

Todo empresario tiene que tomar decisiones de manera constante, pero hay ciertas decisiones que hay que tomar de manera más recurrente que otras. Algunas de ellas son intuitivas, pero cuando no es el caso, hay que estar preparados para hacerlo de manera objetiva.

Hoy os traemos dos de las decisiones más recurrentes con las que se encuentran los empresarios de PYMES, y algunos consejos sobre cómo afrontarlas:

 

Decisiones recurrentes de un empresario

¿Qué sueldo me pongo?

En un momento u otro, todo emprendedor se hace la misma pregunta: ¿Qué sueldo debería ponerme?

Obviamente no quieres perjudicar los beneficios de tu empresa, pero todos necesitamos un mínimo de ingresos para sobrevivir. Aquí tenéis una serie de consejos para conseguir optimizar esta cifra:

Págate en base a tus beneficios

Es muy importante que a la hora de decidir cuánto cobrar tengas en cuenta la situación de tu empresa. Lo principal es que distingas bien entre ingresos y beneficios.

A la hora de añadir tu sueldo a los gastos se puede hacer de varias maneras: puedes decidir cobrar una cantidad totalmente variable acorde con los beneficios de la empresa, o estructurar tu sueldo con una parte fija y otra variable.

Si tu empresa está empezando, lo ideal es dividir el sueldo en dos partes: fija y variable. De este modo, puedes ajustar tu sueldo para mejor o para peor, pero siempre por encima del mínimo necesario (a no ser que la situación de tu empresa sea muy desfavorable).

Lo que hay que tener claro es que hay que poder adaptarse a la situación de la empresa. Si es desfavorable se reduce el sueldo, pero si estás triunfando y tus beneficios aumentan, tu sueldo también puede hacerlo. Reconoce que detrás del éxito hay muchas horas de trabajo, y que te mereces el aumento.

Mira a largo plazo

Un ejercicio bastante importante es proyectar los ingresos y pagos en meses futuros  (proyectar gastos fijos y variables: facturas a cobrar y pagar e impuestos a los que te vas a enfrentar). Utiliza la fecha estimada de cobro y pago de cada factura que proyectas para ver cómo se espera que esté tu caja a futuro, ahora añade por cada mes tu sueldo estimado y evalúa el cambio ¿puedes pagarte más? ¿debes pagarte menos?

Cuando realices la proyección de tu caja, hay dos cosas muy importantes: la primera es que no puedes permitirte romper caja (pasar a negativo) y probablemente no te interese quedarte cerca de hacerlo; la segunda es que lo contrario (un excedente muy grande de caja) también es malo para tu negocio.

Si te sobra mucho dinero inviértelo en conseguir más clientes, contrata a alguien o ponte más sueldo.

Consulta el precio de mercado

Si quieres un punto de vista más constante que los beneficios y el flujo de caja de tu empresa, consulta el precio de mercado. Así averiguarás qué se está pagando para la función que desempeñas en la empresa y las responsabilidades que tienes teniendo en cuenta el sector de tu empresa.

 Regularidad

Es recomendable que recibas el salario de manera regular y no acostumbres a coger dinero de la caja cuando lo necesites. De está manera aprenderás a dividir el dinero que recibes. Así podrás planificar de manera eficiente los gastos que puedas incurrir durante el mes.

Lo fundamental es mirar por el bien de la empresa, teniendo en cuenta que necesitamos un mínimo de ingresos para sobrevivir, y ponernos un sueldo razonable.

Pero el punto más importante es que apliquemos el coste correcto de empresa al sueldo de un trabajador. No sólo el Líquido que le transferimos…

Respecto a esto, recuerda nuestro post de los impuestos y la sección de la seguridad social.

¿Cuánto puedo invertir en Marketing?

Otra gran decisión de todo empresario es cuánto invertir en marketing. Hay que tener claro que lo que buscamos cuando invertimos en marketing es captar la mayor cantidad de clientes posible. Para que esto nos salga rentable, hay que tener varios factores en cuenta: rentabilidad de una campaña, cuánto invertir en la campaña y cuándo hacer la campaña.  

Rentabilidad de una campaña

En campañas de marketing hay que invertir en base a lo necesario, cuando la gestión de la empresa lo requiera, y buscando rentabilizar la inversión. Los presupuestos fijos no son siempre una buena idea.

Hay dos conceptos que tenemos que tener en mente a la hora de hacer una campaña de marketing rentable: el Coste de Adquisición de Clientes (CAC) y el valor que le vamos a sacar a cada cliente a largo plazo (LTV). Ten en cuenta que cuanto más tiempo tengamos a alguien como cliente, mayor es el valor que sacamos de su “adquisición”.

Una vez entendidos estos conceptos, vemos que es necesario para el favorable desarrollo de la empresa que el CAC sea menor que el LTV, es decir, que cueste menos adquirir un cliente que la cantidad que dicho cliente proporciona a la empresa a largo plazo. Lo importante será buscar los canales que permitan que relación entre CAC y LTV se mantenga así.

Cuánto invertir

A la hora de determinar la cantidad a invertir, como empresario es recomendable obtener, en primer lugar, una serie de datos que nos ayuden a estimar los beneficios que vamos a sacar de la inversión en marketing y de qué cantidad disponemos para invertir sin alterar excesivamente la caja.

Para facilitar este proceso, está bien hacer una distinción entre clientes existentes y clientes nuevos para adaptar el presupuesto de marketing acorde a cada uno. Los clientes existentes son aquellos que la empresa ya ha captado, y su misión ahora es mantenerlos. El presupuesto para estos clientes es más de soporte que de marketing propiamente dicho.

Por otro lado, el presupuesto para clientes nuevos deberá ser mayor, ya que tenemos que interesar y atraer al cliente.

Este presupuesto puede estimarse a través del presupuesto de ventas: ¿cuánto quieres vender?, ¿qué porcentaje de ventas será de clientes existentes? y ¿cuánto debes invertir para que las ventas a nuevos clientes lleguen a las metas anuales?. Veamos un ejemplo:

El presupuesto de ventas para este año: 170.000 € (lo que queremos ingresar)

Ventas estimadas a clientes existentes: 70.000

Por lo tanto, estimación de ventas a clientes nuevos: 100.000 €

Una vez obtenidos estos datos, tenemos que centrarnos en las cifras de inversiones anteriores. Pongamos por ejemplo que el año anterior se invirtieron 6.000 € en clientes existentes, y 12.000 € en captación de nuevos clientes.

Si obtuvimos, por ejemplo, 30 clientes nuevos, tenemos un CAC de 400€ (12.000€/30 = 400€). Si cada cliente compra un promedio de 2.500€ al año, necesitamos 40 clientes nuevos para llegar a la meta de 100.000€ (2.500€ * 40 = 100.000€), lo que implicaría una inversión de 22.000 € en marketing (40*400€ + 6.000€ para clientes existentes = 22.000€).

 Cuándo invertir

El mejor momento para invertir en marketing es cuando no hay ningún gran gasto cercano (nóminas, impuestos…) o cuando sabemos que incluso cuando invertimos en marketing tenemos un remanente suficiente para cumplir con nuestras obligaciones.

Como empresarios, tenemos que asegurarnos de que la inversión se transformará en ingresos, y que estos serán suficientes para cumplir con nuestros pagos a proveedores en la fecha acordada.

 

Podemos concluir que las inversiones en marketing varían mucho entre empresas, pero que las claves para su éxito son calcular bien el momento de la inversión, hacer una estimación del beneficio a obtener, y dominar las técnicas de marketing que mejor funcionan para vender el producto.

 


Esperamos que estos consejos os sirvan de guía a la hora de tomar estas decisiones en vuestras empresas.

No dudéis en contactar con nosotros si os surge cualquier otra duda.

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Vamos, ¡la parte chula de las finanzas!

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