Operador Intracomunitario, ¿qué tener en cuenta? | Finutive Blog

Operador Intracomunitario, ¿qué tener en cuenta?

¿Qué son las operaciones intracomunitarias?

Tanto la Directiva del IVA de la Unión Europea como la Ley del IVA, definen las operaciones intracomunitarias como aquellas entregas y/o adquisiciones de bienes o prestaciones y/o adquisiciones de servicios entre empresarios de distintos estados miembros de la Unión Europea.

Esto quiere decir que no estaríamos ante dichas operaciones si la venta o prestación de servicio se realiza a un particular, debiendo repercutirse el IVA del país de origen, en nuestro caso el IVA español (excepción aparte de las entregas de vehículos nuevos, donde aquellos particulares que adquieran un vehículo nuevo procedente de otro país de la Unión Europea, deberán liquidar el IVA de destino, es decir, el de España, a través del Modelo 309).

Estamos, por tanto, ante cuatro casos principales:

  • La entrega de un bien por parte de un empresario a otro empresario. Sería, por ejemplo, el caso de un fabricante de madera español que envía productos a Francia.
  • La adquisición de un bien por parte de un empresario a otro empresario. Estaríamos ante el caso del empresario francés que compra la madera del supuesto anterior al empresario español.
  • La prestación de servicios por parte de un profesional a otro empresario. Por ejemplo, un informático español que realiza una página web para una empresa ubicada en Italia.
  • La adquisición de servicios por parte de un empresario a un profesional. Estaríamos ante la situación de la empresa italiana que adquiere el desarrollo de la página web al informático español.

¿Qué es el ROI y para qué sirve?

La Agencia Tributaria establece la obligación de darse de alta en el Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI) para aquellos empresarios que realicen las operaciones arriba descritas.

Para inscribirse en el meritado Registrado, es suficiente con marcar la Casilla 582 del Modelo 036 (Declaración censal de alta, modificación o baja en el censo de empresarios, profesionales y retenedores), en el cual se consignará la fecha prevista para la realización de tales operaciones.

Tras la presentación de esta declaración se le concederá un código de operador intracomunitario, denominado NIF-IVA (también conocido por sus siglas en inglés como VAT number) que consistirá en las siglas ES seguido del NIF del autónomo o CIF de la sociedad.

Hay que señalar que dicho código no se asigna de forma automática, sino que en ciertas ocasiones es denegado o su solicitud está sometida a un previo requerimiento por parte de la Administración, en orden a comprobar la realidad de las operaciones intracomunitarias. Frente a este requerimiento, sería necesario realizar un escrito dirigido a la Administración indicando las razones por las que solicitamos el NIF-IVA, así como alguna prueba que lo fundamente, como puede ser un contrato con un empresario ubicado en la Unión Europea o una factura proforma.

Es de vital importancia estar dados de alta en este registro para poder operar con empresarios de la UE, como también lo es verificar que la empresa con la que negociemos lo esté.

Se puede comprobar en la propia web de la Agencia Tributaria a través del Censo VIES (VAT Information Exchange System) o ROI.

Si no estamos dados de alta en el citado Registro o la empresa con la que tratamos no lo está, no podremos hacer la factura sin IVA y, en principio, la operación deberá declararse con el IVA del país de origen, esto es, con el impuesto del país que presta el servicio o desde el lugar de inicio del transporte en el caso de entregas de bienes. Esto quiere decir que si, por ejemplo, un abogado español está inscrito en el ROI pero quiere operar con una empresa italiana que no lo está, tendrá que aplicar un 21% de IVA en su factura.

¿Necesito presentar alguna declaración más?

Sí, además de declarar estas operaciones en el Modelo 303 (Autoliquidación del IVA), deberán declararse en un Modelo informativo, el Modelo 349 (Declaración recapitulativa de operaciones intracomunitarias).

Los plazos de presentación de sendos Modelos son los siguientes:

  • Para el primer trimestre (es decir, aquél que comprende las operaciones realizadas entre el 1 de enero y el 31 de marzo), del 1 al 20 de abril, salvo que este último sea sábado, domingo o festivo, trasladándose al siguiente día hábil.
  • Para el segundo trimestre, del 1 al 20 de julio;
  • Para el tercer trimestre, del 1 al 20 de octubre;
  • Para el cuarto trimestre, del 1 al 30 de enero.

Sin entrar en detalles para no extendernos en este artículo, en el Modelo 349 tendrán que declararse trimestralmente las operaciones realizadas (o mensualmente si las operaciones intracomunitarias superan los 50.000€), el nombre del autónomo o razón social de la empresa con la que operamos, el país, el tipo de operación, así como el importe de la operación.

Por otra parte, si el autónomo está sujeto al Régimen Especial del Recargo de Equivalencia, tendrá la obligación de presentar el Modelo 309 (Liquidación no periódica) donde declarará las adquisiciones intracomunitarias que ha hecho durante el trimestre e ingresará la cantidad resultante de dicho Modelo en Hacienda.

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