¿Qué cláusulas extra me puedo encontrar en mi contrato? | Finutive Blog

¿Qué cláusulas extra me puedo encontrar en mi contrato?

Las cláusulas del contrato de trabajo son unos anexos que se incluyen, normalmente al final del contrato, para regular cuestiones de la relación laboral que no son aplicables a todos los trabajadores, o a todas las actividades, de forma que puedan variar en función del tipo de empresa, el puesto de trabajo, etc. Normalmente se usan para reflejar situaciones o características especiales de un contrato de trabajo, y tienden a imponer obligaciones adicionales o hacer constar mayores derechos que se han negociado entre empresa y trabajador.

La cláusula extra más común en un contrato laboral, aunque no sea necesaria su inclusión expresa por venir ya recogida en el Estatuto de los Trabajadores (ET), es la de no concurrencia. Esta ley establece, además de todos aquellos derechos que amparan al trabajador, los deberes que ha de seguir para calificarlo como un buen empleado. Entre estos deberes se encuentra el de no realizar, ya sea como empleado asalariado de otra empresa o a través de una empresa propia o autónomo, la misma actividad que realiza su empleador. Por ejemplo, si estás contratado en una empresa como informático realizando páginas web, no puedes darte de alta como autónomo y ofrecer el servicio de creación de páginas web, salvo que tu empresa te autorice expresamente a hacerlo, pues de lo contrario estarías prestando servicios en el mismo sector, y por tanto siendo competencia directa de tu empleador. 

Pero también podemos encontrarnos con otro tipo de cláusula que no se refiera al período que estamos trabajando para la empresa, sino que nos obligue a no trabajar en el mismo sector o para empresas que sean competencia directa una vez finalizado nuestro contrato de trabajo. A este tipo de cláusulas se las conoce como pactos de no concurrencia post contractual. Este tipo de cláusulas son muy delicadas debido a la libertad de movimiento entre empresas y la libertad de elección de trabajo que predomina en nuestro ordenamiento jurídico, y que se encuentra reflejado en la Constitución Española. 

Ello no quiere decir que no puedan usarse, o que no se incluyan este tipo de cláusulas, pues se considerarán válidas aquellas cláusulas que cumplan tres requisitos básicos:

Aunque pueda parecer fácil, dentro de estos dos requisitos suelen plantearse muchas incógnitas, ¿qué se considera interés industrial? ¿Y comercial? ¿Y efectivo? ¿Qué se considera una compensación adecuada?

Todas estas incógnitas las ha ido matizando la jurisprudencia, pero en resumen, se considera que el empresario tiene un efectivo interés cuando la persona a la que se le incluye la cláusula en su contrato dispone de conocimientos empresariales suficientes como para poder incidir en el mercado. Estos conocimientos pueden ser técnicos, si por ejemplo se trata de un Directivo del área de producción de una bebida cuya composición o “receta” sea secreta; pueden ser comerciales, si se tratase de un Directivo del área de ventas de una empresa que conoce las relaciones de la empresa con la clientela, los proveedores, etc; o pueden ser organizativos, si se trata de un Directivo del área de recursos humanos que pueda conocer el organigrama de la empresa, la retribución de todos sus empleados, etc.

Asimismo, se considera que existe una compensación adecuada cuando ésta se ajusta a la limitación de competencia realizada:

a) geográficamente: dependiendo de si engloba todo el territorio nacional, europeo o es solo regional

b) funcional: varía en función de la responsabilidad y conocimiento del que disponía el trabajador en la empresa

c) temporal: a mayor período de no competencia, mayor retribución

Una vez valoradas estas tres limitaciones, y en función del salario bruto anual del trabajador, se fijará un porcentaje de dicho salario como compensación económica que la empresa deberá abonar a la finalización del contrato al trabajador. 

Sin embargo, no todas las cláusulas que puedan incluirse en un contrato de trabajo son restrictivas. En los últimos años, y como respuesta a la crisis económica de 2009, asociada a una mayor dificultad de crédito por la exigencia de mayores requisitos de solvencia por parte de las empresas a la hora de solicitar financiación, se ha importado en España un concepto jurídico de origen anglosajón conocido como “Stock Options”, que consiste en el ofrecimiento por la empresa al empleado, como parte de su retribución, de acciones de la empresa a un precio menor al de mercado.

Esta herramienta se está utilizando cada vez más entre las startups, debido a que, como mencionamos anteriormente, son las empresas con menos recursos, aunque con mayor potencial, lo que les obliga a buscar otras opciones retributivas que permitan atraer y retener a los mejores profesionales del sector sin elevar tanto en el corto plazo el coste de salarios y seguros sociales de la plantilla. 

  • ¿Cuáles son sus ventajas?

El trabajador sentirá la empresa como suya, al depender, parte de su retribución, en el crecimiento de la misma, lo que repercutirá en un aumento de la productividad, por la motivación que supone para el empleado un mayor beneficio a largo plazo, en lugar de una nómina ligeramente más alta en otro empleo.

Este acuerdo alinea los intereses de la empresa y el trabajador, al buscar un mayor beneficio año tras año hasta que se produzca la venta de esas acciones que pertenecen al trabajador. 

  • ¿Y las desventajas?

Al depender del mercado bursátil, el valor o precio de las acciones puede aumentar, pero también puede disminuir, lo que supondría una desmotivación para el trabajador que, en busca de ese beneficio, se ha esforzado muchísimo para ver como finalmente no lo ha obtenido. 

También pueden darse condiciones abusivas en el acuerdo, limitando en el tiempo o en el valor la posible venta de esas acciones. Esto supondría que el empleado pudiese obtener un precio menor por las acciones.

BONUS:

Tipos de cláusulas extra más comunes:

  • cláusula de no competencia laboral
  • cláusula de no competencia post contractual
  • cláusula de propiedad intelectual


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