Errores que no puedes cometer si eres autónomo

Un trabajador autónomo depende de sí mismo, de su profesionalidad y del trabajo que realiza, por lo que es de suma importancia conseguir minimizar todos los riesgos y errores, que se puedan cometer, al mínimo. La mejor manera para poder lograr evitarlos y realizar la mejor gestión de tu negocio, es conocer cuáles son los errores que, con mayor frecuencia, se producen y que comentan los autónomos, para así no repetirlos y contrarrestarlos mediante diferentes medidas.

Errores administrativos:

1. Tramitar primero el alta en la Seguridad Social

La Seguridad Social obtiene los datos de Hacienda para formalizar el trámite de darse de alta como autónomo. Vas a tener que ir a la Agencia Tributaria y registrarte para concluir el alta autónomo en el RETA, pues vas a perder el tiempo.

2. No capitalizar el paro antes de darse de alta como autónomo

Si pretendes iniciar un proyecto de negocio por cuenta propia, cabe la posibilidad de solicitar el pago único del desempleo ANTES de tramitar el alta autónomo y así cuentas con algo de pasta para financiar los costes del arranque en tu empresa.

3. Cursar el alta en Hacienda pero olvidar gestionar el alta autónomo en el RETA

Resulta muy común es este tipo de confusión en el alta de autónomo. Muchas personas llevan a cabo el registro en Hacienda pero desconocen la necesidad de darse de alta como autónomo también en la seguridad social o bien la urgencia de llevarlo a cabo en un período de tiempo concreto. Dejar pasar el tiempo nos puede salir caro. LITERALMENTE.

Si, por ejemplo, cursas el alta en Hacienda a fecha de 1 de julio y esperas hasta el 15 de agosto para gestionar el alta autónomo en la Seguridad Social, teniendo en cuenta que este trámite no puede realizarse con carácter retroactivo, ocurriría lo siguiente: tramitas tu alta autónomo en la SS el supuesto 15 de agosto reflejando a fecha de 1 de julio el inicio de tu actividad, tal como figura en la base de datos de Hacienda. Esto implica un mes de retraso en la gestión del alta autónomo en el RETA, por lo que te cobrarían las cuotas atrasadas (una en este caso, mes de julio) más la del mes corriente (agosto en este ejemplo). Lo peor no es que te pasen las cuotas con carácter retroactivo y la actual, sino que al importe total, incluyendo en el montante la cuota del mes vigente, se le agrega un recargo  del 20% por demora. Para más ‘inri’, resulta que perderías el derecho a bonificaciones y/o reducción en tu cuota de autónomo por esto.

Debes de darte de alta en la Seguridad Social dentro del mes natural en el que tramitas tu alta en Hacienda.

4. Creer que tienes un mes de plazo entre el alta como autónomo en Hacienda y llevarlo a cabo en la Seguridad Social

Falso. DANGER. De hecho por eso se recomienda dar el alta como autónomo en los primeros 5 días de cada mes, para evitar tener que pagar la cuota completa aún no habiendo desarrollado la actividad durante todo el periodo. Debes darte de alta en la Seguridad Social en el mismo mes natural en el que cursas el registro en Hacienda.

Si además tu equivocación te remite a la situación del punto 1, es decir, que culminas el papeleo con Hacienda un 20 de julio, por ejemplo, y esperas hasta cualquier día del mes siguiente para darte de alta como autónomo en el RETA = mes atrasado + recargo por demora y cero bonificaciones.

5. Darse de alta como autónomo en epígrafes que no corresponden

Debes seleccionar los epígrafes del IAE y el CNAE que correspondan a tu actividad, ya que de otra forma te puedes llevar alguna sorpresa si la institución en cuestión estima que le estás dando gato por liebre. Ten en cuenta que podrás seleccionar uno o más epígrafes, sin límite ni coste adicional. No es cuestión de volverse loco/a tampoco, sino de elegir la combinación de ellos que mejor describa finalmente la naturaleza de tu actividad.

Errores personales:

1. Intentar tener siempre unas tarifas más bajas que tu competencia

Debes establecer cuáles son los precios de los servicios que ofreces como autónomo. Para ello, debes realizar un análisis de los costes que vas a tener derivados de los servicios ofrecidos y también hay que analizar los precios que ofrece la competencia.

No siempre ser más barato es mejor, ya que el hecho que hace que los clientes se decidan por un profesional u otro, y más cuando los precios de los servicios son ajustados y parecidos entre competidores, es la calidad del servicio en sí mismo y el valor añadido que ofreces. Ofrecer servicios adicionales y que además aporten valor para tu cliente, hará que consigas clientes y como consecuencia, tu negocio crecerá y adquirirás buena reputación.

2. No formarte de manera continua

Es muy importante para poder ofrecer los mejores servicios posibles, estar en constante proceso de aprendizaje y estar siempre a la última de la evolución de tu sector profesional, así como las herramientas que surgen y son de utilidad para desarrollar tu trabajo. Es muy importante también estar en proceso constante de formación y desarrollo para ser pionero y poder ofrecer siempre los servicios más completos y efectivos a tus clientes. De esta manera logras que perciban con gran satisfacción el trabajo realizado y los resultados obtenidos.

3. No organizar y planear tus tareas de cada día

Realizar una planificación diaria de las tareas a realizar, es de gran ayuda para programar el día a día y no estar perdiendo el tiempo en tareas que lo único que va a conseguir es retrasar su propia ejecución y la consecución de los resultados, lo que conlleva también una menor eficiencia, tanto para los clientes como para ti mismo.

Esta planificación puedes realizarla mediante la elaboración de un calendario de trabajo, así como la planificación de diferentes actividades, visitas a clientes o llamadas que vayas a realizar, en una agenda. También conviene establecer cuánto tiempo vas a dedicar a cada tarea y en cuánto tiempo tiene que estar completada, para de esta manera aprovechar el tiempo, ser más eficiente y productivo.

4. No prestar atención y cuidar a tus clientes

Cuando un cliente confía en ti y contrata tus servicios, debes prestarle la máxima atención posible y copar todas sus expectativas comerciales para que siga confiando en el futuro y contratando nuevos servicios, así como que te recomiende a otros potenciales clientes. Debes mantener una constante comunicación con tus clientes ya sea en persona, vía telefónica o por email, e informarles de todos los progresos que se realizan con respecto a los servicios contratados, así como enviarles informes que reflejen la progresión y los resultados fruto de la actividad realizada. Esta manera de proceder y de tratar a tus clientes, hará que estés más cerca de fidelizarlos.

5. No establecer horarios de trabajo

Debes establecer un horario de trabajo, tanto para ti como para establecer límites con tus clientes. El establecimiento de horarios de trabajo consigue aumentar tu productividad, ya que de esa manera evitas la posibilidad de saturarte por estrés. También es importante establecer un horario, como ya se ha comentado, para establecer límites horarios con tus clientes, tanto para que se pongan en contacto para conocer el estado de sus proyectos o para solicitar nuevos servicios.

6. No tener presencia online

Establecer tu presencia en internet es muy importante hoy en día para que tus potenciales clientes puedan encontrar tus servicios, ya que realizar una búsqueda web en un navegador es el método más utilizado hoy en día para encontrar las soluciones que necesitas. Esto y gracias también a la digitalización y las tecnologías de la comunicación, puede hacer que los clientes no tengan que ser estrictamente de la zona donde resides o quieres realizar tu actividad profesional, sino que, dependiendo de los servicios que ofreces, tus clientes pueden ser de cualquier parte del país e incluso del mundo.

DESCARGA AQUÍ EL PDF COMPLETO:

Fuentes: CEPYME y UP

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba