Caso de éxito: Prestación extraordinaria por cese de actividad de autónomos

Para Finutive, el autónomo es una figura imprescindible en el tejido empresarial español, y desde el inicio de la crisis sanitaria del COVID-19 hemos tratado de ofrecer el mejor servicio posible para contrarrestar las consecuencias negativas que han incidido en el ámbito profesional y económico de nuestros clientes. 

Además de remitirles toda la información acerca de las ayudas y medidas laborales, económicas, fiscales, etc., impulsamos un servicio gratuito que les ofrecía la posibilidad de que les tramitásemos sus solicitudes para la prestación extraordinaria por cese de actividad de autónomos, encargándonos nosotros de gestionar con las mutuas la mencionada ayuda. 

Después de gestionar aproximadamente 40.000 euros en ayudas con 6 mutuas distintas, queremos compartir con vosotros cuál ha sido nuestra experiencia y, en la medida de lo posible, aportar cierta luz a cuestiones que nosotros tuvimos que afrontar durante el proceso, y que, como toda nueva medida que se aprueba de forma urgente en periodos de emergencia, suele contener muchas lagunas o vacíos legales. 

La primera conclusión a la que hemos llegado, entendiendo además que se trata de la más importante, es que las mutuas no tenían los suficientes medios (ni materiales ni humanos) para afrontar el aluvión de solicitudes que se han cernido sobre ellas. En un primer momento se habilitaron correos electrónicos dónde los autónomos debían presentar sus solicitudes, y adjuntar una serie de documentos, para la concesión o denegación de la prestación. Ello supuso la necesidad de realizar de forma no automática el seguimiento de cada solicitud.

A principios de abril se modificó la forma de presentación, buscando la automatización del proceso, y se habilitó un formulario online. Consideramos que, aquellas mutuas que exigen rellenar los datos de forma manual en la página web a través del formulario online, han otorgado una valiosa herramienta a aquellos autónomos que realizan la solicitud en su propio nombre. Sin embargo, han obstaculizado en gran medida el trabajo de las asesorías y gestorías. El punto intermedio, y a nuestro juicio la forma de presentación más equilibrada y útil para todos los agentes intervinientes (mutuas, autónomos y asesorías), es la habilitación de un formulario reducido (nombre, DNI y número de afiliación) utilizado como filtro para el control de la mutua, y espacios donde adjuntar el formulario y el resto de documentos, como ha hecho por ejemplo, MC Mutual.

 

La mutua en la que más solicitudes hemos tramitado es Asepeyo, ya que por defecto la seleccionamos para las altas de los clientes que gestionamos. Hemos detectado que el tiempo de respuesta es considerablemente superior al de otras mutuas. Las primeras solicitudes se realizaron durante la primera y segunda semana de abril, y no se recibieron respuestas hasta la semana del 20 de abril, es decir, entre 10 y 14 días para recibir una respuesta, que recordemos que es provisional, y se procederá a la revisión de dichas solicitudes posteriormente. Además, a uno de nuestros clientes le llegó una resolución correspondiente a otro autónomo. 

Otras mutuas como FREMAP o IBERMUTUA tienen plazos mucho más rápidos, con respuestas que no superan, en los casos que hemos experimentado, la semana, y que en alguna ocasión han sido incluso inferiores a los 3 días. 

Un punto muy importante en las medidas laborales que se han aprobado durante esta crisis sanitaria en general, y en relación con los autónomos en particular, debería haber sido la claridad en la información, los criterios y los requisitos necesarios para su acceso. Es cierto que la urgencia y celeridad con la que se ha tenido que hacer frente a esta crisis no ha permitido la profundidad y concreción suficiente, pero ello no puede ser una excusa prolongada para justificar el mantenimiento de normas y procedimientos incompletos. De forma proactiva, tanto autónomos como asesorías y gestorías han estado enviando consultas a las mutuas sobre los criterios a tener en cuenta con motivo de la existencia de circunstancias excepcionales.

Uno de los problemas recurrentes que nos hemos planteado en Finutive, con motivo tanto del estudio interno como de las consultas efectuadas por nuestros clientes, es la situación jurídica de aquella persona que, tras estar en periodo de Incapacidad Temporal, obtiene el alta médica de manera previa a la finalización del Estado de Alarma. Resulta obvio que de manera concurrente no se puede acceder a la prestación por incapacidad temporal y por cese de actividad, ante la incompatibilidad manifiesta contemplada en su norma reguladora. Sin embargo, ¿puede una prestación ser secuencialmente compatible con la otra? Pese a que la lógica nos dice que lo contrario sería injusto, al desamparar a quién, precisamente, es más vulnerable, no se hacía una referencia a dicha situación, ni por el Real Decreto ni por las mutuas. 

Efectivamente el criterio de las mutuas confirmó, en respuestas a nuestras consultas, que aquellos autónomos que estuviesen en periodo de incapacidad temporal desde el 14 de marzo, y obtuvieran el alta médica, podrán solicitar la prestación extraordinaria por cese de actividad desde el momento del alta siempre y cuando se produzca con anterioridad a la finalización del Estado de Alarma, y se cumplan el resto de requisitos. De las dudas que le han surgido a nuestros clientes, y a los usuarios que nos han consultado a través de la iniciativa #beatCOVID; plataforma sin ánimo de lucro en el cual colgamos todos los materiales que puede necesitar un empresario para gestionar las nuevas medidas económicas; sin duda ésta ha sido la más recurrente y a la que le han dado mayor importancia, puesto que, como decíamos antes, se trata de una situación de vulnerabilidad por duplicado.

Tampoco se contemplaba de qué forma computar la reducción de la facturación cuando se intercalaban en el semestre de referencia, periodos de incapacidad temporal, maternidad/paternidad, etc. Respecto de los dos motivos que legitimaban la solicitud de la prestación, volvía a no hacerse referencia explícita sobre algunas cuestiones relativas a las reducciones de facturación que, si bien no cumplían los umbrales en marzo por la facturación de la primera quincena, sí lo hacían en meses posteriores. Finalmente, se aclaró el criterio de las mutuas, permitiendo la solicitud en meses posteriores, tomando como referencia abril en vez de marzo.

Los asesores de Finutive encargados de la tramitación del cese, de idéntica forma, suponemos, que sus homólogos de otras asesorías o gestorías, advirtieron este tipo de problemas conforme fueron estudiando y tramitando las solicitudes. Las respuestas de las mutuas, de nuevo, fueron  muy tardías, ya que no llegaron (en nuestro caso) hasta el día 17 de abril, es decir, un mes después del inicio del Estado de Alarma, y más de dos semanas después de la publicación del Real Decreto 11/2020, que contemplaba esta ayuda a los autónomos.

La conclusión obtenida es que la falta de preparación y anticipación, sumada a la urgencia, genera dudas e inseguridad tanto en autónomos como en profesionales del asesoramiento, y si bien éstas se disipan con el ejercicio práctico de las mutuas ante las solicitudes cursadas, se produce de forma tardía.

Escrito por:

Borja Gimeno Castells, Asesor Experto de Finutive

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