Experiencia de Finutive con los ERTES

Desde el inicio del Estado de Alarma derivado de la crisis sanitaria por el COVID19, Finutive ha gestionado y presentado 21 ERTES de aquellos clientes, tanto empresas como autónomos, que tenían trabajadores a su cargo.

La legislación permite fundamentar el ERTE tanto en causas de fuerza mayor como en causas económicas, técnicas, organizativas y productivas, dependiendo de si la actividad concreta que se realiza está suspendida como consecuencia directa de la declaración del Estado de Alarma, o si por el contrario la afectación es indirecta y, pese a poder mantener la actividad, ésta ha caído como consecuencia de la crisis sanitaria. Por ello, es importante matizar que la tramitación (y correspondiente aprobación) del ERTE fundamentado en causas de fuerza mayor cuenta con una gran ventaja, y es que las cuotas de la Seguridad Social de aquellos trabajadores afectados por el ERTE se encuentran exoneradas. Por ese motivo, y buscando siempre la gestión más eficiente de los recursos económicos de nuestros clientes, desde Finutive decidimos presentarlos todos fundamentados en dicha causa, y gracias a ello hemos conseguido ahorrar a nuestros clientes aproximadamente 97.000€ en cuotas de la Seguridad Social que han sido exoneradas y nóminas que no han sido abonadas, por encontrarse los trabajadores disfrutando del subsidio de desempleo.

Dificultades o "problemas" en los trámites:

Para realizar todas estas gestiones, ha sido necesario estudiar en profundidad tanto la legislación laboral que se aprobaba de forma casi diaria como el grado de adecuación de las actividades que realizan nuestros clientes, para comprobar si éstas se subsumen en aquellas fijadas en la normativa para la consideración del ERTE como consecuencia de un acontecimiento de fuerza mayor, como es el caso de la pandemia provocada por el COVID-19. 

También ha sido una dificultad añadida haber presentado ERTEs en 12 Comunidades Autónomas distintas, ya que cada Comunidad Autónoma tenía formularios oficiales y páginas web diferentes donde realizar los pasos del procedimiento. Además, en algunos casos parte de la información no se encontraba en castellano, lo que suponía un obstáculo adicional. 

Respecto de la respuesta recibida por parte de la Autoridad Laboral, nuestra experiencia con cada Comunidad Autónoma ha sido distinta. La Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana no emitieron la pertinente resolución en plazo, dejando sin respuesta a la solicitud de ERTE presentada, motivo por el cual tuvo que instarse la emisión de la resolución positiva por silencio administrativo para constatar las causas por las que se solicitaba el mismo. Por otro lado, Cataluña sí emitió resolución en plazo, respondiendo positivamente a todos los ERTEs presentados. 

La situación más complicada que tuvimos que afrontar fue la denegación de un ERTE presentado en Andalucía. Se alegó por la Autoridad Laboral que la causa que fundamentaba la decisión de iniciar el ERTE no correspondía con una suspensión de la actividad como consecuencia directa de la declaración del Estado de Alarma. Para combatir la decisión, que considerábamos contraria a los intereses de nuestro cliente y no ajustada a Derecho, constituimos como prueba una declaración notarial explicando la actividad de la empresa y la incidencia que la declaración del Estado de Alarma tenía sobre la capacidad de mantener la actividad y los ingresos de la misma. Finalmente se consiguió la respuesta positiva de la Autoridad Laboral respecto del ERTE, tal y como se había presentado inicialmente, y por causa de fuerza mayor.

Siguientes pasos:

Una vez presentados y aprobados todos los ERTEs gestionados por Finutive, y tras el plan de desescalada aprobado por el Gobierno, procedimos a realizar los nuevos trámites necesarios para la reanudación de la actividad o el mantenimiento de los ERTEs. 

Por ello, las empresas que se encuentren en situación de fuerza mayor total deberán verse impedidas a reiniciar su actividad para mantener el ERTE. A partir del día 30 de junio de 2020 no se podrán mantener los ERTEs derivados del COVID-19. 

Las empresas que se encuentren en situación de fuerza mayor parcial, por otro lado, verán como la causa que traía la suspensión de su actividad les permite la recuperación parcial de la misma. Por ello, las empresas deben reincorporar a sus trabajadores en función de la necesidad, primando siempre la reducción de contratos de trabajo sobre la incorporación de un porcentaje de la plantilla.

Cuando se decida la reincorporación de trabajadores para reanudar la actividad, deberá remitir una comunicación a la autoridad laboral informando de la renuncia total del ERTE en los 15 días siguientes a la fecha de efectos, previa comunicación al SEPE de la variación de los datos relativos a la reanudación para no provocar desajustes en el pago de las prestaciones.

En cualquier caso, las exoneraciones de cuotas de la seguridad social se producirán en función del tipo de fuerza mayor (total o parcial),  del tipo de empresa que lo solicite y del mes de devengo de dicha cuota, como hemos explicado en contenidos publicados anteriormente.

Especulaciones:

Por último, cabe reseñar que las últimas conversaciones entre Gobierno, Sindicatos y Patronal revelan la posible propuesta efectuada por el Gobierno, que se decantaría por una tímida prórroga de los ERTEs hasta el 30 de septiembre en función del sector en que desarrollen su actividad, pese a las insistencias de la Patronal por alargar dicha prórroga hasta final de año.

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