¿Tienes pendiente recuperar un impago o deuda? | Finutive Blog

Reclamación de impagos a terceros

Todo aquel que realiza su actividad, bien por cuenta propia o por medio de una sociedad, sea emprendedor o no, sabe que, en el día a día, se encuentra con incidencias que, aún ajenas a la realización de los trabajos que tenga encargados, revisten de una gran importancia para sostener el equilibrio económico y, por tanto, continuar con la actividad. 

En este post, trataremos de aquellas que tienen que ver con los impagos y con las posibilidades ante tal situación, en concreto, el procedimiento monitorio

Normativa de un proceso monitorio

Lo cierto es que en la mayor parte de los negocios, y a pesar de que puede ser recomendable la concreción de unas Condiciones Generales de Contratación, no existe una determinación de las mismas, existiendo un vacío sobre los plazos de pago al respecto.

Por tanto, ante la no estipulación en la contratación de servicios, y seguramente siendo ello desconocido para la mayor parte de profesionales, debemos acudir a la normativa, concretamente a la Ley 3/2004, de 29 de diciembre, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales que estipula, en su Artículo 4, lo siguiente: 

El plazo de pago que debe cumplir el deudor, si no hubiera fijado fecha o plazo de pago en el contrato, será de treinta días naturales después de la fecha de recepción de las mercancías o prestación de los servicios, incluso cuando hubiera recibido la factura o solicitud de pago equivalente con anterioridad.

Como puede apreciarse, no es el envío de la factura quien determina el inicio del cómputo del plazo, sino que depende de la terminación de los servicios prestados, independiente que tanto envío de la factura como finalización de los servicios, coincidan.

Superado este plazo, como es plausible, el cliente incurre en mora y, sin perjuicio de las indemnizaciones que puedan corresponder, tanto la cuantía fija de 40 €.- como las que se deriven de la reclamación de dicho pago contemplado en el Artículo 8 de la normativa anteriormente citada, tenemos un derecho de cobro pendiente. 

Vía: AsnefAnte esta situación, y a pesar de la insistencia al cliente para el pago de las facturas, podemos encontrarnos ante respuestas elusivas que, en nuestro perjuicio, puedan demorar el proceso de cobro y que, en ocasiones, pueden conllevar tensiones de tesorería que impliquen la no asunción de nuestras obligaciones y, por ende, ser sancionados por la administración o reclamados por proveedores por no poder atender el crédito en tiempo y forma. 

Para evitar lo anterior, es conveniente que, realizado el servicio o la entrega de mercancías, tengamos presente lo anteriormente comentado para que, en caso de incumplimiento por parte de nuestros clientes, podamos iniciar un procedimiento de reclamación de cantidades, sin que tengamos que renunciar a nuestros derechos económicos. Por ello, la importancia de comunicar la finalización del encargo conferido o, en su caso, disponer de unas Condiciones Generales de Contratación, que así lo reflejen. 

Tipos de procesos según perfil deudor: vía Amistosa o vía Judicial

Este proceso de reclamación de cantidades consta de dos partes, la parte extrajudicial y la parte judicial, esta última, también conocida como proceso monitorio. 

Desde el Equipo Jurídico de Finutive, a su vez, dividimos el proceso extrajudicial en dos, siendo la primera de ellas una reclamación formal y amistosa, en la que notificamos al deudor mediante el envío de un burofax del importe pendiente de deuda y, la segunda, una reclamación pre vía judicial en la que se comunica de forma expresa la documentación con la que se iniciará la vía judicial. Sendas comunicaciones, tienen carácter de prueba que sustentará la reclamación judicial, en su caso. 

La fundamentación jurídica de nuestra operativa, concuerda con la normativa vigente y de aplicación, concretamente el Artículo 812 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, reguladora del procedimiento jurídico de reclamación de cantidades en el proceso monitorio. 

Concretamente, dicho Artículo, tipifica que la deuda se acreditará “mediante facturas, albaranes de entrega, certificaciones, telegramas, telefax o cualesquiera otros documentos que, aun unilateralmente creados por el acreedor, sean de los que habitualmente documentan los créditos y deudas en relaciones de la clase que aparezca existente entre acreedor y deudor

Es sobradamente probado que, las reclamaciones extrajudiciales, son documento de prueba válido para la fundamentación de este proceso, salvo prueba en contrario por parte del deudor. 

De tal forma, y sin perjuicio de que pudiera resolverse dicha problemática en la vía extrajudicial, desde nuestro equipo creemos firmemente en plantear nuestros casos con la mayor exigencia y dedicación, a fin de acudir al procedimiento judicial con cuantas garantías estén a nuestro alcance y, por ende, en el de nuestros clientes.

En caso que, a pesar de los intentos de reclamación extrajudiciales, nuestro cliente siga sin atender a nuestras solicitudes, se iniciará el procedimiento judicial, también conocido como Proceso/Procedimiento Monitorio. 

Para ello, y dentro de los servicios que ofrecemos, incorporamos la participación de un procurador, profesional habilitado para realizar las gestiones presenciales y quien realizará seguimiento del expediente judicial con nuestro equipo de abogados. 

En este proceso, una vez cumplidos los requisitos del trámite, se notificará al cliente deudor para que pague la deuda en el plazo de veinte días hábiles, pudiendo darse las siguientes posibilidades

  • Que el deudor pague la deuda, una vez notificada por el Juzgado la solicitud de proceso monitorio. En este caso, el expediente se archivará una vez quede acreditado el pago de la misma. 
  • En caso que el deudor no pague, rechace la comunicación o ni se persone en el Juzgado, se declarará terminado el proceso y, el acreedor, podrá iniciar la ejecución de esa cantidad mediante embargo de bienes, nóminas o activos que ostente el deudor. 
  • Si, por el contrario, el deudor se opone al procedimiento monitorio, el proceso se reconvierte en procedimiento verbal u ordinario, en función de la cuantía (si excede de 6.000 €.- pasa a tramitarse por procedimiento ordinario), resolviéndose en el juicio que corresponda la procedencia del pago de la deuda y que, previamente, nuestro equipo trabajará para acudir con el mayor número de garantías para la viabilidad de la reclamación con la información que le conste, de ahí la importancia de las reclamaciones extrajudiciales realizadas. 

Por lo expuesto, nuestro Equipo Jurídico entiende que, cada proceso de reclamación de cantidades, debe ser analizado de forma particular por lo que, tanto para dicho análisis como para la resolución de dudas al respecto, nuestro equipo de abogados está a tu disposición a fin de atender las cuestiones que suscite el presente procedimiento y prestar asesoramiento personalizado para su caso concreto

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